Como todos los años en estas fechas, los ciclistas de Gran Canaria se dan cita para subir a Artenara y rendir homenaje a la patrona de los ciclistas: La Virgen de La Cuevita.
Evidentemente, a muchos nos da igual el tema religioso, pero sí que nos gusta mantener esa tradición de subir hasta Artenara.
La federación organiza una cicloturista con la que suelo ir todos los años, pero este año decidí cambiar de aires y de recorrido. Me apunté a subir con la gente del C. C. Obelisco para cumplir la penitencia en un recorrido que siempre se hace duro y más si ya se pone un ritmo elevado desde al principio.
Personalmente subí regulando mis fuerzas. Intentando llevar una buena cadencia y me quedo con muy buenas sensaciones para lo que estoy montando, que no es poco pero no llego a las kilometradas de otros.
Les dejo con unas pocas fotos de toda esa buena gente que tengo la suerte de conocer y con los que siempre es un placer compartir tanto pedales como una cervecita tras la ruta.
(las fotos son de móvil)

Perfil de la ruta. Llegamos a Artenara en apenas 2h a 19.5km/h de media. Una salvajada...

Recorrido a través de Teror, Lanzarote, Pinos de Galdar y Artenara. La vuelta fue por lo mismo salvo un atajo que cogimos en Lanzarote.

Antes de bajar.

Iglesia de Artenara.

Tomando un refrigerio delante del supermercado.


Reagrupamiento en la caldera.

En el mirador de Unamuno.

Vaya pintasssss! :-)



