Un par de años después, desde que
me partí la clavícula, volví a hacer la Ruta de Tauro. Una de las mejores ruta de la isla y como no, "del mundo". :-)
Aprovechando que unos cuantos la habían planeado y ya que tengo por aquí a unos buenos amigos de visita decidimos unirnos a ellos y disfrutar de esta salvajada. Las lajas
fonolíticas nos estaban esperando y un sofocante calor también...
13 ciclistas empezamos la ruta, pero ya en la primera curva, nada más abandonar los coches en amadores al amigo Rafa se le atragantó una curva dando con sus huesos en el suelo. Tuvo que ser evacuado al centro de salud más cercanos con un buen tajo en la barbilla y evidentes síntomas de desorientación.
Al empezar a subir al pobre Dani le mordió un mastín en el muslo. Por suerte no fue una mordida a tope, pero sí que le clavó los dos colmillos y el susto tardo bastante en quitársele. Joeee, que mal rollo, sí que empezamos bien...
La subida se pegó como siempre. Se hace muuy larga y el calor hace que el sudor gotee por mi barbilla y codos. Son muchos kilómetros subiendo, pero la recompensa se verte en los Llanos del
Guirre es algo brutal.




Al llegar a la casa hicimos un reagrupamiento, como siempre. Tras comer algo y refrescar seguimos ya pensando en la gran loma de piedra que hay que subir bici al hombro. Yo hice lo que pude montado, pero llegas a un punto que que toca agarrar la bici y tirar de ella. Parece que entre más lo sufres, más lo disfrutas al llegar a lo alto. Allí pudimos ver caras de dolor mezcladas con la satisfacción del que llega a una cumbre. Es una de las cosas que enganchan de esto.







Los caminitos que vienen tras la gran loma de piedra son el justo premio a la dura ascensión. ¡Vaya gozada! Solo el hecho de poder montarte en la bici ya lo es y si encima es por un sitio así ya ni te digo...












La parada para comer la hicimos en la Degollada de Las Lapas, donde ya es tradicional asomarse a ver los barrancos de Mogán, Veneguera, Los Azulejos, etc. ¡La vista allí es impresionante!

Seguimos al camino que lleva a Cortadores a toda velocidad. Iba disfrutando tanto que ni paré. También es cierto que quería llegar el primero a ver si había agua en la acequia...y así fue.
Tremendo placer el bañarse en el agua fresca. Con tanto calor y con el nivel de deshidratación que arrastramos ya es algo de primera necesidad.


Ahora teníamos 3 opciones. Dejarnos caer por la pista que lleva a Puerto Rico, bajar por el sendero matador que lleva a la presa o hacer la pista rota que nos deja directamente en Tauro. Esta era la opción intermedia y fue la escogida. Nadie nos iba a decir que en la bajada íbamos a tener unos 10 pinchazos. Este terreno no perdona.

Arriba y abajo fotos HDR. Yo sigo practicando...






Por la noche nos dedicamos a otra cosa. Ya está bien de tanta bici. El amigo Gustavo nos acogió en su apartamento y tras cenar en la terraza nos fuimos a tomar unas copillas y a hacer un poco el golfo, que bien merecido nos lo teníamos.



Edito para añadir el
video de la ruta que hizo Cele "Son de Miel"