domingo, 17 de mayo de 2009

Subida al Morro Hierbahuerto (10/05/2009)

El pasado domingo subimos al Morro Hierbahuerto desde Maspalomas. Menuda ruta la que nos esperaba.

Una intensa y larga subida por pistas y senderos bastante ciclables dio paso a una buena sesión de "empujabike" para coronar en lo más alto de la zona de Chira, el Morro Hierbahuerto. Lugar desde el que se divisa gran parte de la zona central de la isla y que el tiempo es una importante encrucijada de caminos ideales para el senderismo y como no, la bici de montaña. La bajada es auténticamente espectacular. Empezando por un sendero bastante peleón llenos de piedras suelas y bastante empinado que da paso a unos tramos más acostados y rápidos.

En esta ruta murieron mis bermudas de la suerte; las azules de cuadros que en tantas rutas me han acompañado por su impecable "funcionamiento". Fueron apuñaladas por una celosa rama de pino que les hacia un "7" de considerable tamaño. A partir de ahora tendré que usar culottes hasta que encuentre sustitutas.

El protagonista de las fotos es Celes, una de las personas que más caminos me ha enseñado y perfecta compañía para todo.

Aquí el video de la ruta hecho por Celes, cómo no.


























martes, 12 de mayo de 2009

Altos de Teror y Cueva Corcho

El pasado sábado me fui a rutear por las medianías del norte de nuestra querida Gran Canaria. Partiendo desde Teror subí por los atajos que llevan hasta Valleseco. Hay que ver la cantidad de zarzas y cardos que llenan nuestros caminos en esta época del año. Ésto también indica el poco tráfico que tienen los caminos. Habrá que hacer un esfuerzo (que se suele pagar con sangre y dolor) y darle un poco más de uso a los caminos.


Años atrás pasaba por este camino a menudo, pero ha hace como 5 años que no lo hacía y tenía mis dudas de si seguía ahí. Pues sí, y además en perfectas condiciones. De las fotos de hoy, creo que me quedo con esta.



Apenas salir de Teror.


(Arriba y abajo) Vistas del punto más alto de la pista del Lomo de la Rosa.




En este mismo punto pude retratar al helicóptero.









La vegetación oculta el camino.



Éste árbol es realmente impresionante. El color blanco destaca de todo lo que le rodea.

jueves, 7 de mayo de 2009

Por fin salgo yo!

Les pongo estas fotos que me tomó Nano con la cámara de Edu en el caminazo de Veneguera.
Ya he puesto varias fotos de esta ruta, pero ahora me voy a recrear en ponerme yo mismo.






























viernes, 1 de mayo de 2009

En el templo del dolor

Artículo escrito por Xavi Fané (pondré su blog en los "enlaces") en el que casi todos los que disfrutamos de la bici en sus múltiples versiones podremos vernos reflejados. En mi opinión en muy bueno escribiendo y una de las pocas razones por las que compro la revista SOLO BICI.




"En el templo del dolor"

Mi expresión desencajada, la nausea que me sobrecoge como una marea negra, el fuego que arde en mis pulmones y en mis músculos, el corazón palpitando contra mi pecho con la desesperada fuerza de la bestia que quiere escapar de su jaula, mi visión borrosa y desenfocada como si hubiera bebido unas copas de más.
Aquí estoy una vez más en la zona del dolor, en el reino del esfuerzo máximo, en el altar del supremo sacrificio ciclista, en ese estado, ese lugar que levanta en mí intensas sensaciones de temor y respeto pero al que, sin embargo, acudo una y otra vez inexorablemente atraído por algo intangible que escapa a toda lógica. ¿Porqué? me pregunto yo, ¿porqué siento esta llamada, esta periódica inclinación al sufrimiento, a subir cuestas del 15% con el plato mediano en lugar del pequeño, a apretar los dientes en lugar de oler las flores y a entablar batallas encarnizadas con los colegas en vez de entablar conversaciones sobre temas intrascendentes e inocuos como el estado del tiempo o el diámetro de los neumáticos?. El mtb es muchas cosas, es diversión pueril, es enajenación paisajística, es camaradería, es meditación y descubrimiento, ocasionalmente es el miedo a dejarse la piel al lado del camino y también el reto físico de superarse a uno mismo y superar a los demás. Pero hay algo más, estoy convencido de que cuando alcanzo ese punto culminante de máximo sufrimiento y de insoportable esfuerzo algo diferente y mágico ocurre. La magnífica belleza que me rodea, los bosques, las montañas y los cielos azules, incluso mis pensamientos y paridas mentales se desvanecen y pierden forma, se arremolinan y son engullidos por un vértice voraz que desemboca en un diminuto punto focal de extraña calma, en un pequeño oasis que se mece precariamente en medio del caos. No es que quiera hacer puntos para ser mencionado mártir del año o algo así, pero dicen los entendidos que el dolor, como el fuego, purifica y creo que debe ser verdad. En el fondo, todos buscamos redención y tenemos nuestra propia manera de conseguirla. La mía es darle al pedal.
Paradójicamente, y no sin cierto humor macabro, la duración de tu tiempo de visita a este recinto oculto de tu consciencia es directamente proporcional a lo bien entrenado que estés. O sea, cuanto más entrenes, cuanto más sacrificio hayas puesto en tu progresión física y mental, cuanto más dolor hayas experimentado, más tiempo podrás estar allí, columpiándote en ese preciso y efímero momento que refleja con fidelidad digital la esencia impermanente de nuestra propia existencia.

viernes, 24 de abril de 2009